
Jueves 25:
- Templo Gokokuji: nuestra primera parada, se trata uno de los templos budistas más grandes de Tokyo. Está muy bien conservado y su cementerio alberga las tumbas de importantes figuras de la historia de Japón.
- Estadio Tokyo Dome: el estadio de baseball (el deporte nacional, tan popular aquí como el fútbol en España), es también la sala de conciertos más grande de Japón (55.000 localidades). Por desgracia, podemos dar fe de su capacidad ya que, pese a que en las fotos pueda parecer una zona no demasiado transitada, ese día se reunieron más e 20.000 mujeres para asistir al concierto de S.M.A.P. (un grupo de moda ultimamente) y el recinto estaba impraticable...
El Tokyo Dome plagado de fans de S.M.A.P.
Viernes 26:
- Santuario de Yasukuni: construído por orden del Emperador Meiji, se trata de un santuario shintoísta dedicado a la memoria de los caídos en las gueras del ejército imperial japonés. Dentro del complejo se encuentran algunas zonas de esparcimiento (jardines típicos japoneses), diversos monumentos a los héroes de la guerra desconocidos (soldados, civiles, caballos, perros...), así como una tienda-museo decoada con aviones, cañones y otros utensilios de guerra...
- Jardines Imperiales: Dentro del giganteso recinto que conforman los antiguos jardines del Emperador se encuentran actualmente otras instalaciones, tanto deportivas (como el estadio de judo Budokan) como académicas (la Facultad de Ciencias de Tokyo, el Archivo Nacional de la ciudad...). También podemos contemplar el puente Nijubashi, que sirve de acceso al recinto interior del palacio imperial y tradicionalmente se abre al público sólamente en Año Nuevo y el día del cumpleaños del Emperador.
- Estacion Central de Tokyo (Tokio Eki) y barrio de negocios Marunouchi: ambos se encuentran frente a los dominios del Emperador, y la contraposición de rascacielos con edificios clásicos y el palacio imperial forman un imteresante contraste...
- Barrio de Shinjuku: Uno de los barrios más populosos y centro neurálgico de la ciudad, sincretiza en su interior la esencia del Tokyo moderno. Aquí se encuentran las sedes de los principales bancos y empresas tecnológicas del país y el Ayuntamiento, así como centros comerciales de proporciones pantagruélicas y el Kabukichou, el mayor y más famoso barrio rojo del país, en el que el visitante puede saciar sus apetitos sexuales a cualquier hora del día. Es quizás esa dualidad lo que convierte a este lugar singular en un punto de visita obligada. Seguro que el verdadero "corazón del neón" de Tokyo (Maese dixit, LOL) no te deja indiferente...
Oppai demo shiyou ka? :D
Sábado 27:
- Barrio de Akihabara: El Shangri-La de los Otakus (frikis del manga para los no iniciados) del mundo entero, decepciona bastante y ayuda a poner en perspectiva lo que la afición al manga supone para la población media japonesa. Consistente en una barriada de apenas 1000 m. de longitud abarrotada de tiendas de manga, salas recreativas y algún prostíbulo temático (en las que las proesionales del ramo se disfrazan de personajes de comic o videojuegos), decepciona enormemente por la escasa variedad en sus tiendas (limitándose a las series de moda) y el mal rollo que dan los seres que pululan por ellas (por no hablar de su olor...). Barrio insulso, nada destacable para el viajero convencional, se trata de un lugar a evitar, tanto si eres aficionado al manga como si no...
Domingo 28:
- Parque Ueno: A pesar de encontrarnos en otoño y perdernos la floración de los cerezos (habrá que volver en abril, jejeje... :D ), disfrutamos de un agradable paseo por el Estanque de los Lotos y el resto de las instalaciones (la pagoda del mausoleo de Tokugawa Ieyashu impresiona bastante!!). Al ser domingo, nos encontramos también con numerosos puestos de comida ambulante y un mercadillo improvisado cerca de la entrada al Museo Nacional de Tokyo.
- Dentro del Museo pudimos admirar piezas clave de la arqueología nacional, como las obras de cerámica de la era Jōmon y pinturas de Utamaro, así como una estupenda selección de armaduras y hojas de espada. Al final se nos hizo tarde y nos cerraron el museo antes de poder ver todas las exposiciones pero salimos satisfechos ya que, de todas maneras, conseguimos ver lo más interesante...